Armado

El proceso de puesta a punto de nuestra camioneta para salir a las rutas fue un largo camino que nos llevó casi tres años. Como todos los casos, el nuestro tiene sus particularidades y por lo tanto es imposible de generalizar pero básicamente lo podemos separar en cuatro acciones/tareas que nos propusimos y que estuvieron a lo largo de todo el armado.

1. Mecánica

Con Juli no sabíamos ni siquiera por donde poner el agua o el aceite a nuestra camioneta. Nuestro comienzo fue en menos diez. Por eso teníamos que conseguir sí o sí alguien que no sólo conozca el modelo, que lo entienda y que se preocupe tanto como nosotros de dejarlo en condiciones perfectas para salir, sino que además nos tuviese paciencia para que en ese proceso también nosotros pudiésemos aprender.

Costó pero lo conseguimos. En Aníbal encontramos más que un mecánico de confianza, un amigo mecánico. Con él solucionamos nuestro gran problema de la temperatura, cambiamos todo el tren delantero -y aprendimos de la importancia de engrasarlo cotidianamente-, mandamos piezas a reparar al tornero para respetar los originales y ahorrarnos en repuestos, arreglamos el alternador, etc.

Los mapas de Aníbal

Si bien el primer año fue el que más tiempo estuvo la camioneta en su taller, a lo largo de los tres años la seguimos llevando para otras cosas, para consultar o sólo para pasar a charlar con él y que nos cuente anécdotas de toda una vida (más de 60 años) viviendo en la ciudad de Neuquén.

Al día de hoy seguimos en contacto. Claro que a través de llamadas porque Aníbal sólo usa “el telefonito” para eso. Ni whatsapp, ni google maps, ni foto para los repuestos. Sólo llamada y como última opción. A él le gusta el cara a cara.

2. Trabajo

El primer año de nuestra estadía en Neuquén no pudimos dedicarle nada de tiempo a la camperización. No sólo por la adaptación a la nueva ciudad sino porque nuestros trabajos tampoco nos lo permitían. Fue un año donde trabajamos para pagar todos los arreglos de mecánica que hicieron falta y para ir comprando de a poco todos los materiales y artefactos para nuestra futura casa.

3. Compra de artefactos

Plata que nos ingresaba, plata que iba para pagar nuestras tarjetas en llamas. Primero fueron los artefactos: heladera, horno, inodoro, bacha, paneles solares, baterías, claraboya, etc. Después vinieron todos los materiales para aislación y revestimiento y para muebles de la Mecha. Todo comprado en cómodas cuotas y guardado para cuando llegue el momento de la camperización.

Nuestro querido horno
No paraban de llegar paquetes

4. Camperización

Podríamos escribir un libro entero sobre la camperización pero nos vamos a conformar con tener una sección entera en nuestra página web. Así que por acá les contamos que, muy a grandes rasgos, se trató de:

  • Sacar el óxido de toda la chapa interna de la camioneta para volver a pintarla con anti-óxido.
  • Aislarla en piso, paredes y techo.
  • Conexión de agua: bacha, ducha, tanque de agua limpia y tanque de aguas grises.
  • Conexión de electricidad a 12v y 220v: colocación de paneles, regulador de carga, baterías, inversor de corriente, fusiblera y pasado de todos los cables.
  • Conexión de gas: garrafa 10kg para abastecer calefón y horno.
  • Revestir todo con madera.
  • Construcción de muebles.
  • Estructura del baño con plato de ducha y placas de alto impacto para impermeabilizar.
Fran ayudándonos como en todo el armado
Haciendo el plato de la ducha

Gracias

Claramente todo esto hubiese sido imposible sin la ayuda de un montón de amigos que se sumaron desinteresadamente a ayudarnos a armar nuestra casa. Fran en TODO el armado (también Mari, Juan y Nacho que nos bancaron todo los días en el taller); Nico, Jori y Guille, sin quienes no tendríamos conexión de agua; Ernesto respondiendo todas nuestras consultas a la distancia para no mandarnos ninguna cagada con la electricidad; Raúl que nos recibió como clientes primero pero que nos ayudó con miles de cosas después como si nos conociéramos de siempre; Dami que fue nuestro maestro en fibra de vidrio; y toda la comunidad «emebera» y de Instagram a las que acudimos cada vez que no sabíamos cómo seguir.

Comentar

Colaborar